Con la
mirada extraviada perpetúas
este fratricida aguacero
que acuchilla las amapolas sangrientas
de un deslucido marzo asesino.
En el malecón del pacto corrompido,
tu muñeca rota llora frente
a los buques del olvido,
a la promesa mugiente,
a la victoria anhelada,
del náufrago sofocado
en la marea gélida
de un puerto condenado.
70 años después evocas
la azabache mirada
de estas familias aterradas
que perdieron la última alborada.
70 años después reclamas
el fin de la amnesia,
el reconocimiento de la memoria
de estas almas olvidadas.
Rostro angelical
Rostro
angelical de un niño de doce años,
de un niño que no sabe lo que es la guerra
de un niño rubio, de pelo ondulado con la mirada
perdida.
Su cuerpo sentado descansa contra el árbol
más alto de su jardín, el árbol que lo vio crecer.
Rostro angelical de un niño que no entiende
por qué él está apoltronado sobre los nudos
retorcidos
de lo que mañana será madera, leña o fuego,
de lo que mañana no existirá
de lo que mañana será ceniza.
Rostro angelical de un niño que hace un rato
jugaba con sus amigos a la gallinita ciega
y ahora está reclinado sobre un tronco que le muele
la espalda
y le tapa la carnecería que hicieron unos militares
que dispararon sobre algo que se movía.
Rostro angelical de un niño que llora de dolor
cuando ve que sus padres fallecieron hace un
instante,
que sus hermanas se desangran en un banco,
y que a él poco le queda
porque su hermano de leche acaba de dispararle en el
pecho...
El Sol murió
El sol murió. Lo mató un misil.
El cielo ambiguo y deslucido no tiene razón de ser
y paulatinamente se endereza
hacia los lodazales de la insensatez.
Las nubes mareadas se pierden en el sombrío
anochecer
mientras el viento transita con su rancia congoja.
El sol murió. Lo mató un misil.
Los niños no conocerán ya los amaneceres de oro,
las primaveras púrpuras, las praderas esmeraldas,
los firmamentos cerúleos ni las olas añiles.
Llevarán el luto del astro perdido.
El sol murió. Lo mató un misil.
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Harmonie Botella.
Profesora
agregada de francés, publicó su primer libro: Ojos
que no Ven, dónde narra su paso agobiante por los
quirófanos en 2002. Su segundo libro: Otros Caminos,
prologado por Enrique Cerdán Tato, abanico de cuentos y
poesías. Más tarde, en el 2005, publica una serie de
retratos de mujer a través de Algunas Mujeres (Ed.
Celya). En el 2006 escribe unos cuentos infantiles:
Cuentos para Rubén y Malena (Ed. El Taller del
Poeta) a beneficio de la ONG Pequeños Príncipes. Ha
participado en diferentes antologías: Mucho Cuento
(Ed. Tucumán); Relatos urbanos (Ed. Ecu);
Voces de Periferia (Ed. Belgeuse); Palabras a la
Deriva (Ed Ecu); Miguel Hernández 2006 (Sede
Universitaria de Alicante); Un tren llamado deseo
2008 (Ed. Ecu); Versos sin limites (2009) y
Los martes de luna Llena (2009).
Además de sus libros, Harmonie, tiene varios artículos,
cuentos y poesías publicados en diferentes revistas y
periódicos: Le Français dans le monde; Pacomova; Voces,
Baquiana; Webalia; El Celador; Club de Libros; Mecenas;
Frutos del Tiempo; Xaloc; Cervantes Virtual; Auca; The
Big Times; Destiempo; Mundo Cultural Hispano; Perito;
Poetas del Mundo; Poetas por la Paz; Le chasseur
indiscret; Palabras de Mujer; La lectora Impaciente...
Es colaboradora activa de los periódicos: La Illeta y
Vega Media Express.
Actualmente, Harmonie es
fundadora y presidenta de la Asociación de Nuevos
Escritores de El Campello (Anuesca), miembro de la
Asociación Española de Escritores y Artistas de
Alicante, de Poetas del Mundo, Poetas por la Paz,
colabora con la Comisión Cívica de Alicante por la
Recuperación de la Memoria Histórica, dirige la revista
literaria Xaloc y es presidenta de la Asociación
Española de Afectados por Cirugía Refractiva. Fue
nombrada Directora de IFLAC ESPAÑA y es, también, Cónsul
de Poetas del Mundo.
Web de la autora:
http://elblogdeharmoniebotella.blogspot.com/