
Sobre la
relación dialéctica entre la cultura,
los medios de comunicación y la ideología
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Norton Contreras Robledo
Resumen: En los últimos tiempos hemos sido testigos de un desarrollo y avance en los Medios de comunicación que no nos hubiésemos imaginado hace algunos años. Este se ha ido dando paralelamente al proceso de globalización en el desarrollo social. La globalización abarca a todos los ámbitos y esferas de la sociedad, desde la base económica a la superestructura. En la cual la ideología forma parte importante. Este trabajo trata de sobre la relación dialéctica entre la cultura, los medios de comunicación y la ideología.
Algunas palabras a modo de
introducción
Escribo este
ensayo en memoria a mi amiga y camarada Celia Hart Santamaría, muerta en un
trágico accidente de tráfico.
El
accidente ocurrió la tarde del domingo 7 de septiembre en el distrito Miramar de
La Habana. Lo escribo teniendo en cuenta el pensamiento de Celia, y
su idea
de que el oficio de escribir debemos de asumirlo con actitud militante y desde
posiciones revolucionarias. Y que digan las verdades, no las que dicen los
dueños del poder y los medios de comunicación. Sino la de los que pagan con sus
vidas, las riquezas acumuladas en el imperio. Allá al Norte del... Río Bravo.
Celia sabía transmitir, y cualquiera captaba al instante de conocerla, su
pasión por la revolución. La lucha contra el imperialismo y por la revolución
socialista hervía en su sangre y la llenaban de una energía contagiosa y
optimista. Ese es el legado político que nos ha dejado. Ese es también nuestro
compromiso y nuestra mejor manera de recordarla. Sé que Celia ha dejado
de pensar pero que no ha muerto. Porque su vida, sus ideas y su militancia
consecuente y revolucionaria estarán siempre en nuestras vidas y en las de las
generaciones futuras. Es la certeza de que su alma de que su espíritu
revolucionario seguirá proyectándose a través del espacio y del tiempo. Siento
como antes su cercana presencia, espiritualmente siempre ahí cerca y
transparente. Con la palabra precisa y la sonrisa perfecta que pintaba la vida
de colores y alegrías.
Leo sus cartas y en ellas sigue
viviendo. Leo sus
cartas y son los días antes del 24 de Marzo del 2008, yo andaba preocupado
porque no lograba escribir el poema que le había prometido al compañero
Raúl
Isman,
Director de
Redacción Popular, de Argentina.
Era para
una Antología Poética alusiva a los 32 años del golpe militar en Argentina.
La poesía no podía estar
ausente en este recuerdo.
Le hablo de mi preocupación y entonces me dice,
mejor dicho me aconseja: «Basta que te mires a flor de
piel. Mover los dedos en un teclado es tal cual el juego ese de los
espiritistas, que no recuerdo su nombre... que son los muertos quienes hablan.
Tus muertos y los de Argentina están en tu alma, están cerca de
tus dedos y no de los de Celia, que tan solo los conoce intelectualmente... Deja
que hablen esos muertos en tus dedos por teclado. Confía en mí...
Cuando hago los
cantos íntimos... es eso. No son ensayos ni nada son erupciones volcánicas del
alma... Escribir es la forma más coherente de pensar, sentir, comunicar.
Así que... respira... mira a la ventana coloca tus dedos en el
teclado piensa y siente…
¡Listo!
Espero ver el escrito».
(1)
Recuerdo que la magia y el embrujo de tus palabras se apoderaron de mi
esencia y apenas terminé de leerte. Los versos del poema, La memoria de los
tiempos idos, comenzaron a llegar a caudales, diáfanos, cristalinos, como el
agua que baja de las Alturas cordilleranas. Entonces comencé a escribir el
poema:
Una mujer
con alma de escritora,
y con actitud de maga espiritista,
me habla desde las distancias estelares, me dice que
me mire a flor de piel,
que ahí están los recuerdos, los nombres de los
muertos...
(2)
1- Sobre la cultura
Mis
primeros contactos con las palabras escritas me dejaron
maravillado por el asombro y la inevitable certeza de que lo que veían mis ojos
era un misterio inalcanzable a mi entendimiento. En los meses siguientes seguían
siendo un misterio y yo sospecho que ese fue el motivo por la cual mi madre me
retiró de la escuela y me devolvió a mi oficio de pastor de cabras. Pero mi
corto periodo escolar me había dejado la curiosidad por las palabras. En casa
miraba los libros de mis hermanas y poco a poco comencé a juntar letra a letra.
Esa era la clave para descifrar los escritos. Podía formar palabras que decían
cosas. Empezaba a comprender y mientras más aprendía a leer más iba entendiendo.
Qué bonito y maravilloso fue cuando en mi infancia, aprendí a descifrar
ese montón de garabatos. Ellos abrieron las puertas que me permitieron llegar a
sitios y viajar a lugares remotos que jamás hubiera podido imaginar. Recuerdo
como si fuera hoy que sentado bajo las sombras de un árbol, mientras las ovejas
y las cabras pacían, yo con un libro en las manos me transportaba a lugares
lejanos. La naturaleza, sus colores, olores y sabores, las gentes, sus vidas,
sus trabajos, aparecieron ante mí con un nuevo significado, mis ojos lo veían de
forma diferente, las sentía de otra manera. Estos sentimientos alimentaron mi
alma con vivencias y emociones que soñaba con plasmar en el papel, para que
otros, al igual que yo había leído sus experiencias, pudieran leer las mías,
entrecerraba los ojos e imaginaba estar escribiendo en mi cuaderno lo que yo
veía, lo que yo miraba y lo que yo sentía. Este sentimiento permanece en mí a
través del tiempo y del espacio. Y ha sido lo que me ha motivo en este tímido
intento de escribir este ensayo. Lo escribo con el convencimiento de que la
lucha ideológica tiene un papel relevante y de primer orden en este siglo XXI.
Recuerdo como si fuera hoy, mi
niñez, cuando vivía en el pueblo de Canela una pequeña comunidad campesina
ubicada en el norte chico de Chile, mis primeros contactos con la cultura, y las
diferentes formas y manifestaciones culturales fueron: las trillas, los rodeos,
y los partidos de fútbol y la caza de liebres de los domingos. Las
veladas-tertulias culturales que se hacían en la plaza del pueblo. Los trabajos
artesanales hechos por los habitantes del pueblo de Canela.
De sus manos salían
volando, como los pájaros del nido,
ollas, floreros, fuentes, jarros y vasos de greda. Y cómo olvidar las mantas,
ponchos y frazadas de lana que mi madre tejía. a los que les daba tonos
multicolores con hojas y raíces de árboles y arbustos. También a mis recuerdos
viene la semana del mes de María, sí me parece verme a mí mismo y a mis hermanas
eligiendo las flores más lindas del jardín. Las que al final de la misa
llevábamos al altar, cantando «Venid y vamos todos, con
flores a María, con flores a María que madre nuestra es».
En estos recuerdos de mi niñez asociados a mis vivencias culturales, están
además la siembra del trigo, maíz, papas. En fin de todo los que nos daba el
alimento de cada día. Recuerdo que era muy temprano y en el firmamento se veían
las estrellas, yo con la ilusión de mis 6 años, imaginaba que iba sembrando
cielo para cosechar estrellas. En estos recuerdos están la magia y el embrujo de
las palabras en la voz de mi Madre Encarnación Robledo, contándonos cuentos y
historias diferentes cada noche. Mis hermanas y yo sentados en círculo alrededor
del brasero, nos transportábamos con la imaginación a los mundos y escenario de
los relatos. Cómo olvidar a mi Mamá Julia cuando tocaba la guitarra y más que
interpretar la hacía hablar. Julia (le decía y era Mamá Julia, porque también me
amamantó, cuando la leche materna fue escasa). En la voz y acordes de la
guitarra de Mamá Julia oí las canciones que muchos años más tarde le oiría a
Violeta Parra.
Al relatar todas estas vivencias de mi infancia, lo hago porque las
considero como mis primeros contactos con la cultura. Lo hago con la idea y la
creencia de que si dejamos de lado algunas definiciones y conceptos elitistas
sobre la Cultura, podemos decir que no hay nada en la actividad humana que no
tenga una connotación cultural, incluso la producción de bienes destinados a la
satisfacción de las necesidades materiales o espirituales de la gente.
2-La cultura y los medios de comunicación.
En la
difusión de la Cultura, los Medios de Comunicación: prensa escrita, radio,
televisión, eventos culturales y deportivos, tienen un rol muy importante en el
sentido de que los valores y los conceptos culturales que recibimos a través de
los diferentes Medios de Comunicación sean un aporte al desarrollo del ser
social, es decir del individuo y promuevan el enriquecimiento de la conciencia
social de la humanidad. Una conciencia donde los valores de la solidaridad
contrarresten el egoísmo y el individualismo, donde el amor a la naturaleza
conlleve a cuidarla y a vivir en armonía espiritual con ella, donde los recursos
naturales sean concebidos y entendidos como recursos de toda la Humanidad, y a
partir de esta concepción defenderla de quienes guiados por el egoísmo y ansias
de dinero arrasan con los recursos naturales sin
importarle
las consecuencias que acarrean para el planeta.
La humanidad necesita una Cultura donde los valores de amor hacia el
prójimo, de igualdad social, de solidaridad y de democracia sean los elementos
que contribuyan a la formación de las nuevas generaciones del siglo XXI, este
siglo en el que el desarrollo de los medios de comunicación y el proceso de
globalización marcan la tendencia del desarrollo social, las ideas y los
conceptos que éstas encierran tienen un papel de primer orden. Es en este
sentido que se necesita una cultura donde los derechos de la mujer en igualdad
con los derechos del hombre deben de estar en primer plano, y donde los derechos
de los niños deben de ir de la mano con los derechos de la mujer. Se debe
ofrecer una Cultura donde esté presente como algo fundamental la tolerancia,
comprensión, respeto y aceptación a la diversidad sexual, y dar el derecho a la
libre elección de la opción sexual la categoría y connotación de uno de los
derechos humanos.
Como he expresado anteriormente, en la difusión de la cultura, los medios
de comunicación juegan un papel relevante y de primer orden. Entre la cultura y
los medios de comunicación existe una relación dialéctica.
3- Sobre la ideología
El revisionismo ideológico del siglo XXI, es el caballo de Troya del imperialismo. La ideología burguesa en los últimos años se ha visto reforzada por:
1- La dominación
política, económica y militar de los EE.UU.
2- El revisionismo ideológico del siglo XXI.
3- El desarrollo de los medios de comunicación y el poder de éstos en manos
de las grandes empresas multinacionales, verdaderos centros hegemónicos.
Es en este
marco, en este terreno en que la ideología burguesa a través del revisionismo
ideológico, se manifiesta en general por la condena al socialismo, por la
negación de éste como sistema que pueda satisfacer plenamente las necesidades
materiales y espirituales de las gentes y de las grandes masas hoy desposeídas
de esas necesidades. Para esto usan como argumento los errores, las faltas y
deficiencias y en particular de los derechos humanos cometidos en el ex «sistema
socialista» y a partir de ahí confundir a las personas en relación a la teoría y
la práctica. Por eso es necesario dejar en claro que si absolutizamos la
práctica, las formas como tratamos de concretar los aspectos teóricos entonces
se tendría que condenar el catolicismo, porque bajo sus banderas
se llevaron a cabo las guerras de las cruzadas en Europa, la Inquisición en
todas partes y en el nombre del Catolicismo y en la conversión a su fe se
destruyeron pueblos y culturas en un Nuevo Continente, en América y se
exterminaron a millones de habitantes originarios. Y también habría que condenar
al liberalismo, porque para la concreción a la práctica de la teoría neoliberal
de libre mercado se impusieron a los países a sangre y fuego; siendo en Chile
donde los Chicago boys mostraron la cara más cruel, despiadada y
siniestra de esta política con su servidor y lacayo Pinochet y la derecha. Y no
hay que olvidar al partido de la «democracia cristiana». Todos hoy
autoconvertidos en los exponentes de los valores cristianos y auto proclamados
defensores, representantes y preocupados por los intereses de las grandes
mayorías.
En particular, el revisionismo ideológico se manifiesta por un lado por la
negación de la lucha de clase como medio para la conquista del poder y por el
cuestionamiento al rol que le cabe al proletariado en esta lucha, argumentando
los cambios producidos en su seno por la revolución científico técnica y ahora
por la revolución informática. Y por otro lado en la critica al marxismo y la
negación de su vigencia.
Como alternativa al socialismo, el revisionismo ideológico y sus
representantes los reformistas y oportunistas nos ofrecen un sistema más sutil y
difuso, «el Estado de Bienestar General» en donde la lucha de clase no es
necesaria sino que es la cooperación, el acuerdo y la comprensión entre las
clases. Lo más trágico y patético es que ellos mismos se lo creen o al menos eso
parece y es en definitiva lo que dan a entender. Sino, ¿cómo es posible? que
este sistema social tome fuerza en diferentes países y en particular en América
Latina, ¿cómo es posible que partidos de izquierda con su actitud política
apoyen a estos gobiernos? Y los representantes de estos gobiernos se creen eso
de «el Estado de Bienestar General» y se esfuerzan en esto y a veces
cuando los militantes de los partidos que están en el poder y que representan
este sistema dan cuenta de su quehacer o de su gestión, uno mismo tiene la
sensación de que el que tiene ahí en la televisión no es un político
sino un ilusionista y por su forma de hablar y por su forma de mirar
dan la impresión de estar haciendo un esfuerzo mental sobrehumano para que uno
se crea las cifras y las estadísticas que demuestran que el país está bien
«pero no tan bien como nosotros quisiéramos, pero en eso estamos en las medidas
de nuestras posibilidades». Están también los tremendistas, inauguran un
policlínico y nos dan a entender que con eso están resuelto los problemas de
salud de toda la población, o aquellos que inauguran 20 viviendas y nos hacen
creer que ya con eso está resuelto el problema habitacional de miles de
ciudadanos, incluso hay quienes son más visionarios y coordinan a nivel
latinoamericano una campaña «Un techo para mi país» y tratan de convencernos de
que ese es el camino, de que esa es la forma de resolver el problema de la
vivienda que miles y millones de latino-americanos y de los países en vía de
desarrollo tienen. Y por último están los renegados los que habiendo sido de la
izquierda y habiendo pasado por diferentes metamorfosis políticas e ideológicas
hoy defienden al capitalismo y a la política neoliberal de libre mercado.
En realidad lo único que el «sistema de bienestar» ha hecho es tratar de
maquillar el sistema capitalista. De dibujar una sonrisa o una cara más humana.
En ninguno de los países en que se lleva a cabo este proyecto se han observado
cambios económicos y sociales que conlleven a cambios estructurales en la
sociedad, cambios que signifiquen y tiendan a mejorar las condiciones de vida de
las mayorías, que no tienen acceso y posibilidad al trabajo, a la salud, a la
educación, a la cultura y a la vivienda. En todos los países de América Latina
que se lleva a cabo este proyecto, generalmente los políticos que en su programa
electoral llevan promesas al pueblo, a los sectores más desposeídos y marginados
y que creídas por estos, conllevo a que llegarán al poder y no han hecho ya
estando en él nada más que continuar con la política neoliberal… sucede en Chile
y es la tendencia que se da en el Brasil de Lula. Y es por eso que detrás del
maquillaje que le han hecho a este sistema sutil, amorfo y híbrido se puede
vislumbrar tras las tenues cortinas del revisionismo, del reformismo y el
oportunismo la cara siniestra y cruel del capital. Por todo lo anterior y mucho
más se puede afirmar que el revisionismo ideológico del siglo XXI, es el caballo
de Troya del imperialismo y fortalece la ideología burguesa.
En Europa el pueblo y el electorado de izquierda le pasó la cuenta. En las
últimas elecciones casi han desaparecido del mapa político.
4- Sobre la relación dialéctica entra la cultura, los medios de comunicación y la ideología.
A modo de
conclusión: Decía anteriormente que entre la cultura y los medios de
comunicación hay una relación dialéctica. Esta relación dialéctica también se da
entre la base económica y la superestructura de la sociedad. La superestructura
es dependiente de la base económica en cuanto a que es ésta la que determina la
superestructura política e ideológica de la sociedad. La función social de la
superestructura consiste en defender, proteger, fortalecer y desarrollar la
base. En la sociedad capitalista dividida en clases antagónicas, la
superestructura asegura el dominio político e ideológico de la clase
capitalista, que ocupa la posición dominante en la economía. Esto lo hace a
través del estado.
En la vida y en un sistema social, nada es tan rígido y determinado. La
superestructura tiene una dependencia relativa de la base. La base económica
influye en la superestructura a través de la conexión de intereses económicos y
políticos representados en las diferentes ideologías, clases y organizaciones
políticas que las representan. La historia de la
humanidad y del desarrollo de la sociedad es el producto de la lucha de clases.
Es a través de la lucha de clase que se puede cambiar la base económica de la
sociedad y por ende la superestructura.
La cultura, los medios de comunicación y la ideología están en
interacción, en relación dialéctica. Se podría pensar que están sobre los
intereses de las clases, en realidad no es así. Es más, la lucha ideológica es
una forma que adquiere la lucha de clases.
El desarrollo de los medios de comunicación y el poder de éstos en
manos de las grandes empresas multinacionales, verdaderos centros hegemónicos.
Ellos usan estos medios para difundir las ideas y valores que conllevan a
propagar, defender sus intereses. Y a preparar a la opinión publica para que
acepten y justifiquen futuras acciones. Para conseguirlo manipulan la
información, disfrazan, deforman la realidad social y política del mundo
circundante. En este sentido queda de manifiesto que hay una unidad dialéctica
entre el imperialismo norteamericano y las multinacionales de los medios de
comunicación. Son su herramienta a través de la cual el imperialismo lleva a
cabo la cruzada ideológica. En la cual diversionismo ideológico es el modo
operativo. Y cuando las circunstancias y los acontecimientos lo requieren montan
campañas y grandes operativos mediáticos.
Quisiera ser
alquimista,
unir las letras milenarias,
organizar, construir
cimientos de futuro
en espacios vacíos,
en laberintos sin sentido y
valores de hojarascas.
Al principio todo era sombra, oscuridad.
El verbo trajo la luz.
Las palabras mueven la vida,
son las ruedas de la historia.
Siempre que mires con una
doble mirada.
Cuando los tabúes,
mitos,
leyendas,
cuentos
mentiras
cubren tus ojos.
Quedas prisionero en las palabras.
(3)
______
Notas:
(1)
Extracto de la carta de Celia Hart Santamaría.
(2 y 3) Del poemario Tiempos de amor y de guerra, de Norton Contreras
Robledo (Otra Dimensión Editores/ Belgeuse Grupo Editorial – 1ª edición:
septiembre de 2008).
_____________________
NORTON CONTRERAS ROBLEDO
(Canela, Chile). Miembro de La Organización Cultural
Víctor Jara. Colaborador de Panorama Cultural
(Latinoamericanos en Suecia). Miembro de la Red Mundial
de Escritores en Español: REMES y de la Asociación
Internacional de Comunicadores y Periodistas chilenos en
el exterior: AICPCH.
Es Comunicador Social, escribe artículos, culturales y
políticos. Los que han sido publicados en la prensa
escrita, Liberación, (Suecia), Tribuna Popular,
(Venezuela), y páginas y diarios digitales. Cultiva el
cuento y la poesía. Estudios inconclusos en la Facultad
de Educación y Letras de La Universidad de Chile.
Estudios de Psicología Social, Historia y Filosofía, en
la Academia de Ciencias políticas, en Sofía, Bulgaria
(1981-1982).
Desde 1996 trabaja de asistente en los archivos de la
Ciudad de Malmö, perteneciente al organismo cultural de
Malmö, Suecia, que incluye Museos, Bibliotecas, Archivo,
Escuela de Arte y Galería de Arte.
Imagen de inicio del
artículo: fotografía de Pedro M. Martínez



