BEATRIZ RUIZ PÁEZ
Sueño
Parece como si la vida de pronto se me inyectase
entrándome por debajo de la piel a las 8,
las 9 se abalanzan como si ella misma en número,
decir sin número decir las 9
decir las 8
decir.
Edad
Algunas mañanas son una garganta espiral que me come.
Teclas humeantes de no estrés tampoco calma
o calma ligera de bolsa de plástico bailando sin fervor.
Se pierden los silencios en la oscuridad.
El colchón descansa en el suelo sin quejarse.
Muchas veces es el cuentagotas la verdad de la luz
o la gran mentira de la vida los muros, la separación.
Abriré una tienda de ilusiones ópticas,
me quejaré de algo que carece de importancia
sin variable ya que mejorar o empeorar
me perderé saltarina, vivaz con mi paraguas bajo el sol
copia de copia de copia de copia.
Dejaré de sucederme en el Límite, de deslizarme,
vueltas y vueltas a la rotonda sin vomitar.
Nunca destrozarme los nudillos porque sí.
No se puede retener todo el humo para siempre.
Pero despacio, hoy por hoy me siento mayor.
Lo
probabá bará bará baremos
Como cuando fumábamos eles a escondidas en mi cuarto ahora es como cuando,
por primera vez o por ahora, ya primera última nunca
en sinfín de prevalecer de estar, respirar, ser variablemente uno y gente,
2 alrededor, hola.
Tengo que ir deprisa, desenredar, acelerarme el pelo con los dedos llenos,
revertirme, sonido atención. Ventila y hace calor
o somos que estamos el aire en movimiento despejado.
Y ahora qué. Na da de par ques.
Ponlojunto, na da de par ques. Tiene que seguir, es el tiempo...
Es. Hacen falta dos mecheros
para encender el gran-caballo. Toma, dices,
nimiedades. Pero ¿qué viene a cuento de hablando?
Yo me vas, ¿tú te voy? Nos vamos.
He
suspendido todo...
He suspendido todo sobre la caída, me sostengo donde estoy.
Hilos y hebras de ser
se me escurren por toda la parte de la flor,
permuto, escupo un fin u olor a vicio o vacío.
Muchos cuerpos se arrastran por sobre del armario en la expresión,
la realidad es real,
ni aún deshaciéndose del nudo la cuerda cedería espacio
para confundir con 'cierto, la potencia de la esperanza regenera',
soy yo pero no duele,
tríptico censurado por la luz. Segunda parte.